El tchoukball es uno de los “deporte de pelota y mano” más rápido del mundo. Se caracteriza por su dinamismo y por ser uno de los pocos deportes totalmente mixto e inclusivo, ya que la fuerza no se impone sobre la destreza deportiva. Así las competiciones en Europa son obligatoriamente mixtas: hombres y mujeres deben jugar juntos, contando al menos con una persona de cada sexo dentro de los/las jugadores/as de campo.
El juego se disputa entre dos equipos de siete jugadores y aúna todas las habilidades deportivas claves: atletismo, concentración, autorrespeto, oposición y trabajo en equipo.
Las características más destacadas de esta práctica deportiva son:
Si bien está diseñado para minimizar el contacto físico entre los jugadores, reduciendo así las lesiones y la agresividad en el deporte, su práctica es de intensidad elevada. Saltos, cambios de ritmo, sprints cortos con frenadas bruscas y posición baja de defensa son algunos de los puntos destacados en la formación de un/a tchouker.
En los niveles más altos de competición es un deporte muy intenso, extremadamente rápido, hábil y con altas demandas técnicas y de agilidad física y mental. A menudo en los partidos se llega a anotar un punto por cada 20 – 30 segundos.
El tchoukball es una disciplina deportiva inclusiva e integradora en la que se ha pensado en todas las necesidades para no excluir a nadie. El diseño del juego permite su adaptación a la mayoría de las situaciones y escenarios deportivos. La versión estándar se ejercita en el interior de pabellones, sin embargo, puede practicarse en diversas ubicaciones. En muchos países el tchoukball se juega al aire libre y en formatos de 7 vs7 o de 5 vs 5. Como alternativa a la modalidad tradicional destaca su versión en arena, en la que se han celebrado varios mundiales y se organizan torneos internacionales anuales enmarcados en la modalidad de tchoukball playa.
La versión de tchoukball en silla de ruedas lleva trabajándose en Europa más de 15 años, creando competiciones propias y exhibiciones para asociaciones. Asimismo, también dispone de adaptaciones para atletas con discapacidad visual y problemas de audición. En este último caso poniendo en juego banderas que consigan la atención de manera más activa. El tchoukball ha podido adaptarse en algún momento para su práctica en una piscina, pero siempre como una práctica esporádica propuesta con un punto de vista lúdico.
Es un deporte de equipo único, dado que cuando la pelota se distribuye de forma efectiva entre los jugadores las posibilidades de anotar puntos aumentan, por ello exige un trabajo de equipo real y coordinado. Es la habilidad y no la fuerza la que determina el éxito de un tchouker. Se requiere de buena capacidad de observación, atención constante, anticipación, inteligencia en todas las facetas del juego y una capacidad atlética adecuada a la posición que desempeñes. Hay tácticas para la distribución de los jugadores en el campo, aunque básicamente dos son las predominantes: el estilo asiático 3-1-3 —tres personas en cada campo y una en el centro llegando a segundas líneas— y el estilo europeo 3-4 —cuatro jugadores para defender el lado del ataque más potente y tres en el menos peligroso—. Ambas son muy buenas y es muy llamativo ver partidos entre dos equipos con este tipo de diferencias.
El espíritu deportivo propio del deporte moderno —juego limpio, autocontrol, respeto al oponente y compañerismo—es clave en el tchoukball. Estos valores de deportividad, junto con la prohibición del contacto físico entre rivales y la imposibilidad de interceptar las diferentes acciones en el juego, permiten igualar las condiciones requeridas para triunfar. Así se consigue que jugadores con diferentes capacidades y cualidades físicas compitan en un mismo campo en igualdad y sintiéndose importantes como parte de un equipo.
Algo absolutamente descriptivo del tchoukball y que es muy difícil de ver en el resto de los deportes es la posibilidad de corregir el juicio del árbitro en perjuicio propio. Es decir, si ves que has cometido una infracción y el árbitro no se ha dado cuenta, puedes y debes reconocer el fallo; esto es una regla no escrita para todos los jugadores de tchoukball.